Convocatoria Monográfico N°56 (Dic 2027): Retórica de la desinformación

2026-01-20

Convocatoria Monográfico N°56 (2027) - Revista Comunicación y Medios: Retórica de la desinformación

 

Inicio de llamado de artículo: Enero 2026

Cierre de recepción de artículos: 16 de noviembre de 2026

Fecha de publicación: diciembre de 2027

 

Editores invitados:

Jorge Jiménez-Ramírez, Universidad Europea de Madrid, España jorge.jimenez@universidadeuropea.es

https://orcid.org/0000-0002-4823-5517 

Carlos Elías, Universidad Carlos III de Madrid, España carlos.elias@uc3m.es

https://orcid.org/0000-0002-1330-4324



El monográfico N° 56 de la revista Comunicación y Medios sobre “Retórica de la desinformación” pretende arrojar luz sobre las técnicas, estructuras, recursos y elementos que conforman dicho fenómeno. La desinformación es el gran actor de la política y la sociedad contemporánea y condiciona muchos aspectos de la vida de la ciudadanía, dado el consumo generalizado de los medios y distintas aplicaciones sociales y, en consecuencia, el acceso a contenidos diseñados para influir, aunque parezcan entretener (Broner, 2022). Los relatos divulgados por estas aplicaciones se convierten en herramientas decisivas para persuadir a favor de las redes de poder (Stahl, 2006). Desde el campo académico, urge conocer mejor la desinformación y explicarla para divulgar y atajar sus efectos. 

El origen del término “desinformación” se sitúa en el área de la confrontación y la guerra entre naciones. El origen del vocablo desinformación se encuentra en la oficina homónima, Oficina para la Dezinformatsiya, que Artur Artuzov creó en 1923 (Rid, 2021 ) dentro del Directorio Político del Estado (GPU) en la recién nacida Unión Soviética. La función de dicha oficina era diseñar operaciones de contrainteligencia contra los servicios de información de otros países. 

Aunque el término es relativamente reciente, la desinformación no es un fenómeno novedoso (Posetti & Matthews, 2018). Los diferentes tipos de poder y las formas de ejercerlo se han basado históricamente en técnicas de desinformación para perpetuarse. Desde el imperio romano (Bazou, 2024), el español (Earle, 1997) o el incipiente imperio digital chino (Wright, 2021), pasando por las grandes multinacionales de todos los sectores (Creech, 2020) y, por supuesto, los partidos políticos (Freelon & Wells, 2020; Bennett & Livingston, 2018), hay pocas áreas en las cuales las técnicas de desinformación no hayan sido aplicadas al servicio del poder.

Otra cuestión fundamental es definir desinformación ante la confusión de términos que se manejan como sinónimos (Stahl, 2006). La desinformación combina elementos de verdad (basada en datos o fuentes contrastadas) con información verosímil (no confirmada o basada en datos mal procesados) e información errónea (producto de la mala praxis o condiciones laborales de los periodistas) o falsa con el objetivo de causar confusión en el público al que se dirige (Romero, 2018). Aunque no se perciba, la desinformación requiere de un objetivo que beneficie al emisor de dicha desinformación (Lecheler & Egelhofer 2022). Fake news, bulos, posverdad, mentiras o errores periodísticos son distintas piezas de un mismo mecanismo que requiere de la combinación de todas ellas en torno a una estrategia. Se trata de factoides generados para la confusión y la consecuente inacción en la ciudadanía, ante la imposibilidad de conocer la verdad.

La desinformación, aunque se originó en el ámbito de la seguridad y los conflictos soterrados entre servicios de inteligencia, afecta hoy a casi cualquier área que requiera del procesamiento de información, desde la delincuencia, los medios de información o la divulgación científica, a la educación o la promoción del espíritu crítico. La falta de herramientas para distinguir con claridad la desinformación puede hacer que el cinismo (y el pseudoescepticismo, que no duda de sí mismo sino de los demás) se convierta en la actitud dominante en las élites y sea imitada por el resto de la población (Sloterdijk, 1987). Por eso, los sistemas y estados democráticos son algunas de las víctimas esenciales de las estrategias de desinformación (McIntire, 2025; Han, 2022). 

 Este monográfico especial pretende contribuir a comprender mejor y a contrarrestar los fenómenos de desinformación con ejemplos, enfoques y metodologías, por ejemplo, específicas a las sociedades iberoamericanas y, con ello, promover terminología y modelos propios. En este sentido, hablamos de un fenómeno que requiere un abordaje transdisciplinario, por ello animamos a que contribuyan a este número todas las áreas directamente afectadas por la desinformación, como la política, la educación, el periodismo, la historia, la publicidad, la mercadotecnia, la filosofía, la retórica, las ciencias sociales en general (historia, sociología, lingüística, antropología ) o las ciencias de la salud, entre otras. 

El número especial trata de responder a cuestiones como: ¿Qué entendemos por desinformación? ¿Qué caracteriza a la desinformación en el contexto iberoamericano? ¿Cuál es el papel de los grupos de poder en la desinformación? ¿Qué estrategias concretas desarrolla? ¿Cuál es su relación con la política actual? ¿Qué relación tienen las aplicaciones sociales? ¿Cómo afecta a la movilización? ¿En qué estrategias cognitivas y retóricas se basa? ¿Cómo afectan a los discursos sociales y políticos? ¿Cuál es su relación con los modelos políticos futuros y presentes? ¿Cómo afecta a la movilización civil? ¿Qué implicaciones tiene en la educación? ¿Cómo se relaciona con los medios? ¿Cómo evitarla, prevenirla o minimizar suavizar sus efectos?...

Animamos a la contribución de envíos sobre los siguientes temas, entre otros: 

  • Procesamiento de la información: infoxicación, generación de bulos y educación en el espíritu crítico. 
  • Elementos de la retórica clásica en los discursos mediáticos contemporáneos en relación con la persuasión política o estatal (falacias, figuras, silogismos, argumentos).
  • Bases cognitivas de la desinformación: tácticas cognitivas, sesgos mentales (como el sesgo de confirmación o cherry picking), propagación del pseudoconocimiento, entre otras.
  • Estrategias de propaganda y control de masas (DARVO, FIMI, galope de Gish).
  • Implicación de la tecnología en los discursos persuasivos públicos (aplicaciones o redes sociales, IA, bots).
  • Interrelación entre los medios de comunicación, el poder y la lucha de relatos.
  • Análisis del discurso (crítico o no) en los medios.

 

Se aceptan artículos en inglés y español, resultado de reflexiones teóricas o investigaciones originales. Consultar Normas para Autores en www.comunicacionymedios.uchile.cl 

Comunicación y Medios se encuentra indexada en Scopus (Q2); Web of Science (WoS) - ESCI; SciELO-Chile; DOAJ; ERIH PLUS; Latindex; Dialnet; REDIB; CLASE; MIAR; Latinoamericana; LatinREV

* Recordamos que Comunicación y Medios recibe de forma permanente artículos de temática libre para su sección Miscelánea.

Referencias

 

Bazou, A. (2024). Fake News and Pandemics in Greco-Roman. Fake News in Ancient Greece: Forms and Functions of ‘False Information’in Ancient Greek Literature, 131.

Bennett, W. L., & Livingston, S. (2018). The disinformation order: Disruptive communication and the decline of democratic institutions. European Journal of Communication, 33(2), 122-139.

Broner, G. (2022). Apocalipsis cognitivo. Planeta.

Creech, B. (2020). Fake news and the discursive construction of technology companies’ social power. Media, Culture & Society, 42(6), 952-968.

Earle, R. (1997). Information and disinformation in late colonial New Granada. The Americas, 54(2), 167-184.

Freelon, D., & Wells, C. (2020). Disinformation as political communication. Political communication, 37(2), 145-156.

Han, B. C. (2022). Infocracia: La digitalización y la crisis de la democracia. Taurus.

Lecheler, S., & Egelhofer, J. L. (2022). Disinformation, misinformation, and fake news: Understanding the supply side. Knowledge resistance in high-choice information environments, 69-87.

Posetti, J., & Matthews, A. (2018). A short guide to the history of ‘fake news’ and disinformation. International Center for Journalists, 7(2018), 2018-07.

Rid, T. (2021). Desinformación y guerra política. Crítica Editorial.

Romero, L. (2018). Hacia un estado de la cuestión de las investigaciones sobre desinformación / misinformación. Correspondencias & Análisis, 3, 319–342.

Sloterdijk, P. (1987). Critique of cynical reason. University of Minnesota Press.

Stahl, B. C. (2006). On the difference or equality of information, misinformation, and disinformation: A critical research perspective. Informing Science, 9, 83.

Wright, C. (2021). China's Digital Colonialism: Espionage and Repression Along the Digital Silk Road. SAIS Review of International Affairs, 41(2), 89-113.

Zuboff, Shoshana (2020). Capitalismo de vigilancia. Barcelona: Paidós.